top of page

Crónica: Estrés en la educación prebásica y básica. Síndrome del colon irritable


En los niños, las presiones pueden provenir de una serie de fuentes: del niño mismo y de los padres, los maestros, los pares y la sociedad más amplia en la que vive el niño. La presión puede tomar muchas formas que son un desafío para los niños y a las que deben responder o, a menudo, adaptarse. Se trate de eventos con consecuencias duraderas, como el divorcio de sus padres, o simplemente de una complicación, como perder su tarea escolar, estas exigencias o factores de estrés son parte de la existencia diaria de los niños.


Cuando los niños comienzas la etapa escolar entran a un nuevo entorno, esto conlleva ventajas y desventajas, en ventajas podemos ver que conocen nuevas personas, crean amigos y se divierten; en desventajas podemos ver preocupación por las tareas escolares o por las notas, manejo de las responsabilidades como la escuela y el trabajo o los deportes; problemas con los amigos, el acoso escolar o las presiones de los compañeros y tener pensamientos negativos de ellos mismos al no poder alcanzar los niveles exigidos por los padres y el colegio. Todos estos tipos desventajas puede crear un conjunto de problemas en niños tan pequeños.


Todo esto que pasa un niño puede provocar estrés, no solo en el ámbito escolar sino también por cambio de escuela, mudanza, lidiar con problemas de vivienda o no tener dónde vivir; cambios corporales, tanto en los varones como en las niñas; divorcio o separación de los padres, crisis financiera en el hogar y/o vivir en un vecindario o en un hogar inseguros. Posiblemente los niños no se den cuenta de que están estresados, pero si los padres pueden darse cuenta por los síntomas: disminución del apetito y otros cambios en los hábitos alimentarios; dolor de cabeza, empezar a mojar la cama o hacerlo frecuentemente, pesadillas, alteraciones en el sueño, molestia estomacal o dolor de estómago, ansiedad o preocupaciones, incapacidad de relajarse, miedos nuevos o recurrentes (miedo a la oscuridad, a estar solo o a los extraños), aferrarse al adulto, no querer perderlo de vista, rabia, llanto o gimoteo; incapacidad para controlar sus emociones, comportamiento agresivo o terco, regresión a comportamientos típicos de etapas anteriores y/o renuencia a participar en actividades familiares o escolares.


Además de todo esto, el estrés puede provocar el síndrome de colon irritable (SCI) que es un trastorno crónico que causa síntomas abdominales e intestinales molestos y con frecuencia dolorosos. El SCI ocurre tanto en niños como en adultos. Casi el 14 % de estudiantes de preparatoria y el 6 % de estudiantes de secundaria se quejan de síntomas parecidos a los del SCI (2019 Stanford Children's Health).


No solo el estrés provoca el SCI, también lo provoca los problemas con la forma en que los alimentos se mueven a través del sistema digestivo; hipersensibilidad del interior del intestino al estiramiento y movimiento; y proliferación de bacterias en el intestino.


Por mucho tiempo se creyó que solo los adultos padecían el síndrome del colon irritable, sin embargo, esta idea quedo en el pasado ya que los más pequeños, debido al estrés, nerviosismo o causas fisiológicas también padecen esta condición y viven día a día con sus síntomas.


El SCI en niños tiende a producir dos tipos de síntomas: incomodidad o dolor, dependiendo de la edad del niño. Los síntomas pueden incluir los siguientes: un dolor abdominal recurrente, cuando el dolor se vuelve crónico si ha estado presente durante más de 3 meses; un patrón de intestino alterado con diarrea y estreñimiento, todos los cuales sugieren problemas de movilidad intestinal, náuseas, mareos y falta de apetito. Por lo general, un niño con SCI no se siente bien. Un niño con diarrea puede tener pequeños avisos de la necesidad de ir al baño. Por tanto, un niño puede sentirse avergonzado y evitar ir a la escuela o socializar con sus compañeros. Esto puede generar depresión y ansiedad. La mayoría de los niños con SCI continúan creciendo y desarrollándose con normalidad. Sin embargo, algunos niños pueden comer menos para evitar el dolor que puede acompañar la digestión. Esto puede conducir a la pérdida de peso.


Un buen tratamiento para los niños dependerá de la edad, el estado general de salud y la historia clínica del niño; la magnitud del problema, la tolerancia de su hijo a determinados medicamentos, procedimientos o terapias y las expectativas de la evolución de la afección.


El tratamiento puede incluir cambios en la dieta, medicamentos, probióticos y control del estrés. En un niño que es intolerante a la lactosa, se recomienda que restrinja la lactosa o que complemente la enzima que digiere el azúcar. El azúcar lactosa puede desencadenar los síntomas del SCI. El uso de alimentos ricos en fibra es un problema controversial en niños, ya que podría promover gases y distensión. Se recomienda para adultos y puede ayudar a los niños que tienen estreñimiento. En función de la gravedad de los síntomas, es posible que el niño deba tomar medicamentos.


Una buena manera de evitar el estrés o disminuirlo es con el descanso adecuado y la nutrición correcta, así como una buena crianza, pueden aumentar las habilidades para enfrentar las situaciones que estresen al niño. Hágase un tiempo para sus hijos todos los días. Esté disponible para ellos, ya sea que necesiten hablar o simplemente estar en el mismo cuarto que usted.


Incluso a medida que los niños crecen, el tiempo de calidad es importante. Para algunas personas, realmente es difícil regresar del trabajo, agacharse y jugar con sus hijos o tan sólo hablar con ellos sobre su día, en especial cuando ellos mismos han tenido un día estresante. Pero expresar interés por el día de sus hijos les demuestra que, para usted, ellos son importantes.


La salud de un niño incluye el bienestar físico, mental y social. La mayoría de los padres conoce los aspectos básicos para mantener a los niños sanos tales como darles alimentos saludables, asegurarse de que duerman y se ejerciten lo suficiente y garantizar su seguridad.


También es importante que los niños tengan chequeos médicos regulares. Estas visitas son una oportunidad para revisar el desarrollo de su hijo. También es un buen momento para detectar o prevenir problemas.


Bibliografía:

2019 Stanford Children's Health

1995-2019 The Nemours Foundation.

2019 MedlinePlus

 
 
 

Comentarios


© 2023 by The Book Lover. Proudly created with Wix.com

Gracias por suscribirte

ingresa tu email aquí
bottom of page