Ensayo: ¿Es el sistema académico el culpable del SCI en niños?
- Alumnas de UA

- 19 may 2019
- 5 Min. de lectura

¿Es el sistema académico el culpable del SCI en niños?
El principal factor que provoca el síndrome de colon irritable en niños de escolaridad prebásica y básica es el estrés, que en conjunto con otros factores provoca una acumulación de un alto nivel de agotamiento físico y mental que afecta a estos.
A continuación, se presentará un análisis sobre el síndrome de colon irritable, en donde se desarrollarán todos los aspectos posibles y con este lo que provoca en los alumnos más pequeños.
Estrés en la educación prebásica y básica, síndrome de colon irritable
Si bien es cierto, de pequeños se nos adiestra para que cumplamos con las normas pese a todo, en el sistema educativo no existen las excusas, puesto que someten a los niños a sobre exigir sus capacidades para poder rendir debido a la demanda que se impone. Pero no se piensa en las consecuencias que esto genera en los alumnos, las cuales son el estrés y con esta un trastorno que se ha desarrollado; el síndrome de colon irritable.
Síndrome de colon irritable (SCI): Trastorno intestinal que ocasiona dolor de vientre, gases, diarrea y constipacion.
Las investigaciones indican que los niños que lo padecen son más sensibles al dolor, el malestar y la saciedad en comparación con aquellos que no la padecen. Algunos alimentos como la leche y sus derivados, el chocolate, la cafeína y los alimentos grasos, tienden a desencadenar los síntomas de este síndrome. El SCI es más frecuente de lo que la gente tiende a creer, este afecta el sistema digestivo, imposibilitando el normal desarrollo intestinal en las personas que lo posean.
Sus principales causas son el estrés, la mala alimentación (sobre todo el abuso de productos lácteos), las anomalías en los nervios del aparato digestivo y las hormonas.
Pero este trastorno SCI no debería por que verse en los niños, pero actualmente es así y lo peor es que va en aumento.
Según el reporte de 24 hrs, el estrés se ve presente en niños a partir de los 4 años, generando en estos trastornos de síndrome de colon irritable antes mencionado, pero no es solo esto, los pequeños presentan estrés a un nivel tan alto que estos pierden el entusiasmo de ir al colegio junto con las ganas de aprender, esto se origina por la presión del sistema académico, las exigencias, las largas horas de clases, la presión en las notas y lograr lo que se le pide en el clases, acompañado de la preocupación de los padres la cual por cierto es transmitida a los niños de manera indirecta, ya que desde meses antes se les anticipa y horroriza diciendo, “tienes que tener puros 7, ser buen alumno” . Además, los compañeros, el bullying, la alimentación, da origen a malestares estomacales, causándoles desde tan pequeños daños graves, de los cuales nadie se hace responsable.
En el reportaje se ve el caso de Santiago, un niño inocente de tan solo 4 años el cual sufrió esta presión, el estrés del colegio, lo que le conllevó el SCI, su madre sin soluciones tomo la decisión de mantener a su pequeño en casa en donde una especialista en pedagogía infantil se encarga de ir 2 veces a la semana a pasarle las materias necesarias para su edad y curso; inglés, matemáticas, entre varias otras más, lo que nos deja ver que los niños de Chile, a la edad de 4 años ya dejan de ser niños, puesto que los adiestran para que no lloren, aguanten para no orinarse, etc. Pero nadie ve la presión que les están dando.
La maestra particular de Santiago en la entrevista cuenta que empezó su negocio hace años y que empezó con un solo niño y que a lo largo de los años la cifra ha crecido drásticamente, lo que comprueba que el daño en los pequeños es evidente, a un nivel que hasta los padres se están empezando a dar cuenta de esto, todo estrés genera daños irreparables, en especial a tan corta edad, los tratamientos funcionan, para tener una mejor calidad de vida, no obstante el daño es irremediable, además de que psicológicamente el niño ya no vera el colegio como algo agradable, al contrario, no desarrollara apego por este, ni mucho menos con el aprendizaje, rechazo es el resultado que se formula.
Años atrás se subestimaba el malestar de los niños ya que se trataba a estos de mentirosos, no creyéndoles, suponiendo los padres que estos intentaban disfrazar su dolor con excusas para no rendir la prueba, sometiéndolos en los casos más extremos a procesos médicos altamente costosos.
Por todo lo anterior dicho, se indica que los niños al ingresar al colegio sufren por un proceso de adaptación, pues no es fácil salir del seno de nuestros hogares y tener que conocer un mundo nuevo, la mayoría siente pánico ante esta situación esto ligado a las constantes exigencias que conlleva estudiar, no solo los niños, si no que en los mismos padres. Los pequeños se espantan y es lógico, ven a la escuela como una cárcel, les da miedo no poder llegar a cumplir las expectativas que se les piden. Entonces que pasa en la mayoría de los casos, estos empiezan a sobre exigirse como si fuesen maquinas.
Todo esto por el simple hecho de no escuchar, de no creer, de pensar que “es un dolor de guata nomas”, “estas mintiendo porque no quieres ir a clases, flojo”. La escuela se a convertido en una industria creadora de enfermedades, depresión, estrés y competencia.
También se debe considerar que a los niños se les obliga muchas veces a comer en las mañanas el desayuno que el estado otorga este consiste básicamente en un vaso de leche y un pan. La mayoría de los chicos sufre al momento de colar puesto que las colaciones son de mala calidad, no son integras, pues no respetan a las personas intolerantes a la lactosa o que opten por otro estilo de vida, tales como veganos u vegetarianos. Esta situación embarazosa de tener que comer algo que no les gusta solo impulsa a que los niños sientan rechazo y miedo al momento de sonar la campana y tener que comer, ya que no sienten ganas de hacerlo.
Luego de pasar por la pesadilla alimenticia tiene que someterse a las clases, que en la mayoría de los casos son iguales, el alumno escribe la profesora habla.
Al momento de la prueba es cuando comienza el dolor, los nervios, el miedo y también el pánico.
"Cuando empiezan las pruebas coeficiente dos, ahí me dan las crisis de dolor de guata", cuenta Ezequiel Carmona, un alumno de quinto básico. Con todo el dolor que le significa esta enfermedad, igual iba al colegio pese a que hace tres años tiene síntomas.
Entonces podemos deducir que el colegio enferma a los niños, los tortura y somete a dolores y enfermedades que muchas veces son ignoradas, que los mismos padres se ven afectados también puesto que también el estrés los consume.
El sistema educativo no está cumpliendo con su mayor labor: EDUCAR. No es posible que niños de 4 años sufran con la idea de entrar a clases, no debiese de ser así, entonces, ¿en que se están equivocando?, ignoran las necesidades básicas de sus alumnos, proponen y exigen altos rendimientos a costa de la misma salud de los individuos.
Al sistema educativo entonces no les importa que aprendan, si no que cumplan, pese a todo. Y pensamos que es normal ver a un niño llorar por no querer ingresar al aula. qué pena y que vergüenza que la educación se haya convertido en un término que solo crea horror en los niños.
REFERENCIAS:
REPORTAJE 24 HORAS.

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